





Dentro de las cumbres vaticanas se muestra un clima favorable a erradicar la práctica de entregarles a los fieles la hostia en la mano, durante la comunión. De hecho, el propio Benedicto XVI –un tradicionalista restaurador- piensa de la misma forma.
El encargado de expresarlo públicamente fue el secretario de la Sagrada Congregación para el Culto Divino, Alberto Malcolm Ranjith Patabendige Don.
Asimismo, el secretario de la Congregación para el Culto Divino escribió para el prólogo del libro sobre La Santa Comunión, que haber dejado de lado la costumbre de entregar la hostia en la mano "coincidió con el comienzo de un gradual y creciente debilitamiento de la actitud reverencial ante las especies eucarísticas".
"Personalmente no estoy seguro que se quiera volver masivamente a la comunión en la boca. Lo veo difícil, demasiado difícil para que se pueda poner en práctica", señaló.
Entre los obstáculos, Mora destacó que se trata de "un problema de practicidad e higiene".
Sin embargo, reconoció que dentro del Vaticano existe "una tendencia a rever las reformas litúrgicas", que propenden a devolverle, fundamentalmente, "sacralidad a la misa"
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servido por lagania
3 comentarios
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teodoro-gallo dijo
Pues que sigan despues del Muto propio y la Misa en Latín..,,pues se van a quedar los tradicionalistas y al final nadie...es un mundo que ya terminó y no lo quieren entender.
saludos
2 Febrero 2008 | 12:41 PM